Desde que tengo conocimiento, mi caminar por este planeta, ha ido a un ritmo diferente al de cualquier persona… y al que dictan «las normas terrenales».
No fui alguien que no encajara, como por ahí siempre se dice… todo lo contrario… siempre me llevaba bien con todos… y encajaba en esta vida, perfectamente. Pero mi forma de procesar o gestionar mi vida, desde pequeña, fue la parte que marcaba la excepción en mí… porque nunca acepté «las fronteras invisibles», que otros decidieron trazar. Y por eso, me sentía diferente.
Yo siempre busqué otra forma de ver (y apreciar) las cosas. Siempre escuché la voz, del que siempre ignoran… siempre caminé por el camino, que nadie quería caminar… y siempre priorice la verdad que se esconde detrás, de lo que se da por hecho.
Comenzó de forma anecdótica, cuando hice «Mi Primera Comunión». Al no seguir las pautas marcadas por las monjas, a la hora de confesarme.
Nada grave.
Simplemente, las monjas marcaron una forma de responder ante el confesor y yo, no seguí esos patrones o protocolo.
Las monjas nos habían dicho que a la hora de confesarnos, dijéramos a todo que sí y prohibido preguntar nada ni frases largas.
Y yo no podía decir que sí me había portado mal… cuando no era cierto. Así que estuve manteniendo un diálogo muy ameno, para una niña de ocho años, con el confesor. Utilizando frases largas y preguntando.
Protocolo, literalmente nulo.
¿Para qué seguir un protocolo? ¿Para congraciar a la otra persona, dejar de ser tú mismo y faltar a la verdad?.
Perdona, yo no soy esa.
Y ese hecho, parecía el preludio de que yo venía a marcar una pauta diferente. (Y la única cierta).
Después de la Primera Comunión, muy poco después, a través de la partida de mi abuela paterna, se plantó en mí «la semilla» del respeto sagrado, hacia este mundo espiritual.
Yo sólo tenía nueve años, el primer fallecimiento de un familiar… y no conseguí integrar el porqué de un evento tan triste.
Y empecé a no entender nada y a cogerle miedo a la vida. Lo pasé muy mal.
Y durante años, me alejé de todo este “mundo espiritual”. Seguía creyendo en Dios, pero no quería saber nada de lo que no comprendía.
Fue una danza entre el miedo y el asombro, pues a lo largo de mi infancia, mi adolescencia y madurez… me fueron ocurriendo «eventos” que hoy día, tienen por fin, total explicación.
Y todo ello, preparó el terreno para mi verdadera iniciación.
Aclarar que aunque me sucedieran eventos, vamos a decir paranormales, no quise nunca saber nada de este tema. Nunca leí nada. Nunca escuché nada. Como te dije, intentaba alejarme de todo esto, siempre. Por el máximo respeto que me daba… y ojo, pese a saber la verdad actualmente, me sigue dando.
Mi trabajo interno (y yo, sin saberlo) empezó en 2003. Posiblemente, en estos años viví lo que se llama: «La noche oscura del alma». Y hasta el 2016, fueron años muy difíciles. Que no sé ni cómo explicar. Yo siempre digo, que me he llevado más de diez años llorando. Y creo que con esto, lo digo todo.
En el 2016 y tras encontrar en internet, información sobre astrología, decido iniciar estudios de astrología. Y todo, por intentar ponerle un poco de sentido a lo que estaba viviendo. (Un trabajo interno, repito, que yo ni sabía que estaba realizando).
Y sí, es cierto, me daba todavía mucho respeto… miedo, como he dicho, todo lo relacionado con las energías… pero total, ni sé porqué algo me llevó a estudiar astrología.
Y en 2019, tras una experiencia extremadamente fuera de lo común, para «lo normal” aquí en la Tierra… y realmente, una experiencia inolvidable… pude recordar quién era y a qué vine: Trabajadora de este Plan Universal de Evolución.
Todo el trabajo interno de todos esos años anteriores (donde era “una lucha interna” por intentar estar bien)… unidos, a los estudios de astrología desarrollaron mi consciencia hasta el punto necesario, para que yo pudiera realizar mi misión aquí, tal cual, se planificó allí antes de venir a este Planeta.
Y además, aclaraciones EXTREMADAMENTE IMPORTANTES.
Primero, mi proceso, fue de forma natural por evolución y porque era necesario, para poder realizar mi cometido aquí en la Tierra.
CERO prácticas espirituales, ni nada… de forma natural, mi consciencia se desarrolló y el «velo” se eliminó.
Y como dije, yo sin saberlo. Mi intuición me guiaba a lo que tenía que hacer, sin saber porqué yo lo hacía.
Segunda aclaración. NO toda persona que estudie astrología, va a poder recordar. No se le va a quitar el «velo del olvido». (Vamos a llamarlo así). Reitero, esto sólo ocurre por evolución y si la persona está destinada a ello, por alguna razón.
TODO está pactado desde allí y SÓLO sucede, si así está «escrito” en la Carta Natal.
No juegues con tu energía. Cuidala.
Al ocurrir esto, entendí que mi carácter o vida etiquetada a veces como «rara», era en realidad un filtro necesario, para poder discernir la Luz, en medio de la confusión.
Después de años de trabajo interno y preparación, hoy mi misión es darte las herramientas, para que tú puedas encontrar tu propia esencia y evoluciones, MÍNIMO, hasta lo que planeaste allí con tus Guías, antes de venir a este planeta.
Reitero, que todo está ya previamente planeado por ti.
Gracias a mis Guías (o como se llaman allí en realidad: Grupo de Asistencia) y a todos los Trabajadores que están detrás de este Plan de Evolución, gestándose de forma pionera en este Planeta… puedo ser el puente entre tu cuestionamiento e integración.
Obviamente, sólo si tú así lo eliges.
No vine a predecir, ni a adivinar ni a convencer a nadie. Vine a poner palabra a la Energía y a dejarla por escrito, para que la verdad conste ahora… porque ahora, es el momento.
Así, está planificado allí y de esta forma.
Sabiendo la verdad, la percepción de la vida cambia y por lo tanto… tu frecuencia vibratoria base, cambia a más positiva. Todo empieza a tener sentido y empiezas a vivir mejor, con más calidad de vida y sobre todo, consciente de porqué vives lo que vives en cada momento. Y puedes ser partícipe de tu propia experiencia … cosa, que sin saber nada… es bastante difícil.
No creas que te voy a decir, que vas a poder evitar experiencias de tu vida. Porque eso NUNCA puede ser. Tú pactaste unas vivencias, unos hechos… y obviamente, los tienes que vivir. Lo elegiste tú, aunque ahora ni te acuerdes y ni te guste tu realidad.
Lo que aquí, en esta web, encontrarás… es, la forma de integrar tu vida (comprender tu energía). Y no, rechazarla (decepcionarte con tu realidad).
Con esto, como te dije, puedes ganar calidad de vida.
Espero que te sientas confortable en este espacio de Luz, diseñado especialmente para ti y puedas encontrar las respuestas que necesitabas.
Ariah-Dah-Nah, es una web de artículos informativos donde podrás entender qué haces aquí, en este Planeta y como te dije anteriormente, para poder ser consciente de porqué vives lo que vives en cada momento.
Todo basado en la verdad que existe detrás de este Plan Evolutivo, del cual, somos partícipes cada uno de los que estamos aquí encarnados.
El Universo, es energía…y de eso, va esta web.
Y aunque yo hable del que todos llaman Dios (Mikha)… y Jesús (Sanandha)… y María Magdalena (Nadha)… Siddhartha Gautama (Budha)… este, NO va a ser un espacio religioso… porque en el Universo, no hay nadie religioso.
Todo el Universo, está basado en leyes y normas de la energía y física, física cuántica. Y de esto, va este espacio de Luz: Ariah-Dah-Nah.
Aquí encontrarás toda la información necesaria para tu evolución. Justo, la que hayas pactado allí, antes de venir. No todos estáis aquí, para evolucionar al mismo nivel. Y aquí te comparto, lo básico necesario que necesitas saber.
Creeme que nadie te va a «salvar». Ni desde allí, te van a «llevar» al siguiente nivel, sin habértelo ganado tú.
Y de ahí, el nombre de esta web: Ariah-Dah-Nah
“Ariah-Dah-Nah: el ser creado en la Tierra, que viene del Cielo”
Ariah: Tierra
Dah: y
Nah: Cielo
Tengo el privilegio, concedido por los que están detrás de este Proyecto Evolutivo, de poder usar este nombre. De aquí viene el nombre de mujer, Ariadna.
Y si te fijas… Ariah-Dah-Nah: ADN
Siéntete libre de explorar y experimentar en ti, cada artículo… desde un lugar de AMOR hacia el Universo.
Esta web es sin costo y de libre acceso, porque para evolucionar sólo hace falta una herramienta… y esa la tienes, que eres TÚ.
No tengo asesoramiento personalizado, porque todo quedará reflejado en esta web y en Instagram, la única Red Social que tendrá ariah-dah-nah.com
Ojalá que este espacio de Luz, sea para ti tu punto de partida hacia una nueva vida. El Universo, así lo quiso para ti.
Nunca olvides esto, si con esta web te encontraste.
Gracias por estar ahí, al igual que el Universo siempre lo está para ti.
Siempre caminé por la vida con la certeza de que existía algo más. Una Luz que, aunque lejana, guiaba mis pasos bajo el nombre de Dios. Durante mucho tiempo, mi fe fue un susurro constante pero distante, lleno de preguntas que el mundo no lograba responder. ¿Por qué el dolor? ¿Por qué el caos? ¿Por qué el silencio ante el sufrimiento?.
Hoy, mi relación con esa Energía Suprema ha dado un giro trascendental. No he dejado de creer; al contrario, mi fe se ha despojado de lo que la limitaba para revelarse en toda su plenitud.
Al vivir el Mundo de las energías, desde la verdad de lo que es (nuestro verdadero origen y esencia), vivir la canalización y recordar la naturaleza de nuestro origen, la verdad se ha manifestado: Dios, no es una figura distante, ni nadie que excluya a nadie ni nadie que obligue a seguir unas pautas, aquí en la Tierra… Dios, es la esencia misma que late en cada rincón de nuestra existencia y entorno. Por lo tanto, todo está correcto y atiende a un Plan Evolutivo bien orquestado, para nuestro máximo avance personal.
Estamos, para experimentar la energía propia que se manifiesta en nuestro exterior
Comprendí que la confusión o incomprensión «del ayer», sólo es la falta de una perspectiva más amplia, a consecuencia de lo que se ha ido transmitiendo de forma errónea. Lo que antes percibía como un silencio divino ante las dificultades de la Tierra, ahora lo veo como el tejido de una evolución mayor.
He dejado de mirar al cielo esperando respuestas externas, para encontrar a Dios en la proximidad del Ser.
Hoy entiendo que, mientras nosotros recorremos nuestro aprendizaje aquí, encarnados en esta experiencia terrenal, esa Energía se expande y evoluciona desde su propia dimensión, guiándonos en un diálogo constante de luz.
Sólo hay que querer escuchar. Y no seguir patrones obsoletos.
Mi FE, ya no es un acto de creencia ciega… sino, un reconocimiento de mi propio linaje espiritual y mi propia esencia. Dios ha pasado de ser un espectador lejano, a ser el pulso más íntimo y accesible de mi vida, transformando mi forma de entender la creación, el propósito y, sobre todo, el amor que sostiene todo lo que nos sostiene.
Y sobre todo, alguien que me enseñó a creer en mí y no, a creer en Él. Este mensaje, fue enviado por mis Guías para mí. En un momento en el que yo recé, porque todo parecía tambalearse.
Esta enseñanza, es vital para humanizar a Dios. Alguien que te ordene que tienes que creer en él, porque sí… sería un acto egoico. Y créeme, Dios es cero ego. El ego, es baja vibración… Dios, es Alta vibración.
GRACIAS a mis Guías y a todo el Equipo Magnánime y Magnífico, que ha hecho posible que yo llegara a este punto, para poder escribir en este espacio de Luz (web), todo lo que ellos querían que yo transmitiera.
GRACIAS por hacerme comprender y experimentar, que tras cada vivencia misma… había y hay, un aprendizaje y una señal. (Tantas veces que buscamos señales…)
GRACIAS por vuestra infinita paciencia, aquella que siempre habéis tenido, hasta que yo he podido integrar todo y valorar, cada segundo de todos los años que me pasé llorando y cada energía en materia, que se manifiesta aquí de forma Milagrosa… para yo poder evolucionar. Ahora, hasta una simple gota de agua… tiene el valor, del más preciado y costoso lingote de oro.
Y hablando de oro… Gracias, a la Energía que reside en este Planeta (por cierto, allí, no se le llama Planeta, sino: Nave fija).
Ella bajó su vibración, por ayudarnos a nosotros. Aquí, le llamaron Gaia… Tierra… pero su nombre real, allí, fue siempre: Aurora (de oro).
Así que te digo nuevamente… Gracias por estar ahí, al igual que el Universo siempre lo está para ti.
Disfruta y aprovecha al máximo la oportunidad y experiencia en Aurora.
Bienvenido o bienvenida, a la Nave fija Aurora.
Bienvenido o bienvenida a: Ariah-Dah-Nah